Con tanto recuerdo de la infancia me puse a buscar entre los innumerables cuadernos chicos por mi habitación que usaba (y sigo usando) para anotar cosas importantes, ideas, dibujos, citas célebres que me impactaban... Como es lógico pensar, en estos cuadernos de tamaño A8 empecé a dejar plasmados mis primeros escritos, y mirando entre estos he encontrado lo que podría tomarse como mi primera poesía.
Podría decirse que ya había probado este género con anterioridad, pero siempre como tareas de clase, cosa que no me agradaba mucho, debido a que mi yo chico era demasiado vago como para ponerse a medir los versos e intentar cumplir las reglas de los tipos de métrica que me habían enseñado.
Pero cuando me enteré que existía la poesía de verso libre, se abrió ante mí un mundo lleno libertad y posibilidades, así que enseguida quise probarlo. Y esto que os dejo aquí escrito es el resultado de hace 9-10 años:
Esto era un pobre
que se atormentaba
porque al brillante Sol,
por supuesto, no alcanzaba.
"¿Y por qué le preocupa eso?"
le preguntaban,
y él les respondía.
"Por nada, señores, por nada.
Solamente que soy pobre,
y tan solo deseaba
coger el Sol de oro
y que mis problemas acabaran."
"Pero si el Sol no es de metal"
ellos contestaban
"Solo es una bola gaseosa"
Pero el pobre pensaba
que también querían el Sol,
y por eso lo engañaban.
Tanto pasó
soñando ser más grande
que, sin percatarse
quedó ciego, sin dolor.
Por tanto pasaba cerca un pensador
y le llamó la atención el pobre.
"Es ciego, un soñador,
piensa que el Sol es de oro"
le explicó un hombre,
el típico sabelotodo.
"¿Y por qué está ciego?"
"No lo sé, lo ignoro"
Pues menudo sabelotodo...
Se acercó el sabio al pobre.
"¿Qué le pasa, buen hombre?"
"¿No lo ve? Soy pobre y ciego
¿Acaso no es obvio?"
"¿Y a qué se debe eso?"
"Solo pensaba
que el Sol era de oro,
y quería cogerlo
para que mis problemas acabaran.
Y como soy demasiado bajo
tan solo miraba,
hasta que me quedé ciego,
peor de lo que estaba"
"Qué ambicioso es el ser humano"
el sabio reflexionaba.
"¿Para qué querer el Sol de oro
cuando está la Luna de plata,
esa no te deja ciego,
es más hermosa y cercana"
"En efecto, señor licenciado,
la Luna es hermosa
y quizás me hubiese gustado.
Por eso prefería ser
un ciego apenado
por no alcanzar el Sol,
que un hombre enamorado,
porque sé perfectamente
que habría sufrido más, hermano.
Y entonces pensó el sabio:
"Qué estúpido es el ser humano"
C'est fini. Por supuesto, cuando terminé, pensaba que este poema era completamente equiparable a los genios de la poesía. Lo primero que pensé fue que me podrían hacer una película de esto, aunque como me daba vergüenza enseñarlo, perdí toda esperanza de que esto pasara... Hay algunas rimas (La mayoría) que parecen sacadas de una canción de rap cutre, así que es divertidísimo cantar la poesía a ritmo de hip-hop. No os riáis de mí, porfi XDD