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viernes, 8 de marzo de 2013

Habemus cadáver virtual

Me alegra comunicaros de que por fin hemos finalizado nuestro cadáver exquisito. Aquí os lo dejo para que lo leáis. Espero que os guste.

***

Subió las escaleras deprisa, había soñado durante años con aquel momento, años que le habían parecido siglos, o tal vez tan solo minutos. ¿Cómo saberlo? El calendario del corazón es demasiado impreciso como para saber nada.  Lo único que importaba ahora era finalizar la misión antes de que Ferhest llegara.

Y Ferhest llegó con su aliento nórdico. Trajo todos los poemas que tenía pensando susurrarme y en mi mesita seguía el sobre con las directrices a seguir. Pero él trajo consigo el frío que congeló toda mi inquietud; averiguar la matrícula no importaba si podía observar la flacidez de Ferhest sobre el edredón. 

"Si hubiera sabido que el armario estaba lleno de polillas, me hubiese ocupado personalmente de limpiarlo a fondo. En momentos así me acordaba de mi madre y de su manía de cambiar los abrigos de sitio 'para que se desprendan las cenizas de mariposa'.  Curiosa forma de llamar al polvo. "

¿Para qué? Polvo eres, y en polvo te convertirás. Todos lo saben. Excepto esa pobre mariposa agonizando en el hermoso fuego del mal mientras se consume a sí misma. Las cenizas no son más que recuerdos de belleza, mientras que la belleza, comparada con el dolor, no es nada.

Siempre se me dijo que la belleza era efímera, que nada realmente bello era capaz de permanecer mucho tiempo en la existencia. Sin embargo, solo Dios sabe la de millones de toneladas de granos de arena que pasaron por mi reloj para que el dolor de aquellos días se desvaneciera.

¡De relojes y su mecánica quise yo entender, irrisorio soñador! Soy quien robó un par de besos sentados al borde de una manecilla, quien fantaseó con dejarse atravesar por las agujas ― ¡ella por el minutero, por el horario yo!― para perpetuarse. ¡Sabré bien hoy que aquello es pretérito!

Y aun así sigo volviendo sobre lo mismo una y otra vez. ¿Cuándo voy a aprender? Miro alrededor en busca de una solución, pero solo encuentro la risa burlona de la lluvia a través de la ventana. Hoy es uno de esos días en los que es mejor no levantarse.